Se oye algo, me dije para mí misma, y sí, efectivamente un ruido extraño podía apreciarse entre los oscuros sonidos de la noche. ¿Hay alguien ahí?, grité a medio balbuceo con un miedo indescriptible, pero no hubo respuesta.
¿Serían imaginaciones mías? ¿Deseaba tanto que algo pasase que me inventaba aquello?
Pero es que, ¡fuese lo que fuese!, bueno o malo. No me importaba. Pero (por Dios), que pasase algo...
9/9/08
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