Tú, tan sólo tú.
Si te miro, te desgasto.
Si te beso, te engullo.
Si te pienso, desapareces.
Si te agarro, te sujetas.
Si te aspiro, me envenenas.
Si te toco, te descompones…
¿Y qué le voy a hacer si eres tremendamente adictivo?
¿Y qué le voy a hacer si eres tú quien me da la vida?
(Nieves & Why_always).
30/9/08
Mundo aparte
…Algo la decía, que esos que estaban pasando, eran los últimos segundos de su vida que iba a vivir con él. Sabía que eran fingidos, que estaban repletos de mentiras, de sueños, de utopías, de irrealidades, pero no la importaba.
Él estaba. Podía mirarle, observarle de cerca, pararse en cada detalle de su rostro (aquél dulce rostro), quedarse pasmada navegando en su ojos (siempre la hacían recordar), contando las marquitas (perfecciones), e incluso esos puntitos de color, que la hacían dudar de si se trataba de pecas. Sentir la textura de sus labios, el calor de su aliento. Le invadían mil y una sensaciones.
No la importaba que jamás fuese a volver a mirarla, porque sabía que en ese mismo instante, la estaba mirando. Sabía que en los últimos (como bien sabían ambos) y únicos segundos de su vida, estaba pensando en ella, sólo en ella.
(Why_always).
Él estaba. Podía mirarle, observarle de cerca, pararse en cada detalle de su rostro (aquél dulce rostro), quedarse pasmada navegando en su ojos (siempre la hacían recordar), contando las marquitas (perfecciones), e incluso esos puntitos de color, que la hacían dudar de si se trataba de pecas. Sentir la textura de sus labios, el calor de su aliento. Le invadían mil y una sensaciones.
No la importaba que jamás fuese a volver a mirarla, porque sabía que en ese mismo instante, la estaba mirando. Sabía que en los últimos (como bien sabían ambos) y únicos segundos de su vida, estaba pensando en ella, sólo en ella.
(Why_always).
La vida sale al encuentro (II)
“…A las cuatro estábamos en la estación, todos en el andén. Mientras instalaban las cosas, junto con lo del tío Ignacio, que iba con ella, hubo abrazos, que se le comían; ya para entonces sospechábamos que sería más de un invierno lo que tardaría en volver. Hay que ver cómo lloraba Patri allí. Yo quedé el último. Nos cogimos las manos y aún siento yo la suave y cálida presión de sus dedos sobre los míos. No dijimos nada, que fue un acierto. Cuando se siente igual, ¿para qué hablar? Una frase cursi, de esas que yo temo, hubiera echado a perder aquel momento. No la besé. Pude haberlo hecho también, pero creí que no debía ya. En la presión de su mano sentí el esfuerzo que hacía para no llorar, pero fue entonces, preciosamente, cuando la vi asomarse, como ámbar, una lágrima, sólo una, al borde de las largas pestañas temblorosas. Me sentí estremecer hasta muy dentro. Solté una de mis manos, y yo mismo le pasé el pañuelo por los ojos. Nos sonreímos entonces, ella a mí me parecía tener el arco iris en la cara.
Aún se asomó a la ventanilla hablando con todos. Sólo yo callaba mirándola allí, inclinada hacia fuera, con su traje de viaje y esa sonrisa suya limpia, que se le pone el alma en la cara. Claro, el tren arrancó suavemente. Yo avancé por el andén, como a su estribo, aprisionando entre las mías, la mano que ella me abandonaba. Las abrí luego, como para dejar volar una paloma, y la paloma era el pañuelito blanco, como un ala, que ella agitaba en el aire para mí, hasta hacerse diminuto allá a lo lejos.
Cayeron mis brazos a lo largo del cuerpo, sin dejar de mirar lontazana. No estaba triste yo. Comprendía que se cerraba en aquel momento un ciclo de mi vida; que un niño había muerto definitivamente en mí, y que un nuevo rumbo, solitario y heroico, pero digno de quien tuviera corazón para hacerse por él a la mar, se ofrecía allí mismo ante mi proa. Sonrió mi cara levemente. Hombres afanosos cruzaban junto a mí por el andén. Una voz conocida me llamaba allá atrás con los de casa. Desde un sitio muy hondo de mí mismo, vino a mis labios una frase: et dixi: nunc coepi.”
(José Luis Martín Vigil).
Aún se asomó a la ventanilla hablando con todos. Sólo yo callaba mirándola allí, inclinada hacia fuera, con su traje de viaje y esa sonrisa suya limpia, que se le pone el alma en la cara. Claro, el tren arrancó suavemente. Yo avancé por el andén, como a su estribo, aprisionando entre las mías, la mano que ella me abandonaba. Las abrí luego, como para dejar volar una paloma, y la paloma era el pañuelito blanco, como un ala, que ella agitaba en el aire para mí, hasta hacerse diminuto allá a lo lejos.
Cayeron mis brazos a lo largo del cuerpo, sin dejar de mirar lontazana. No estaba triste yo. Comprendía que se cerraba en aquel momento un ciclo de mi vida; que un niño había muerto definitivamente en mí, y que un nuevo rumbo, solitario y heroico, pero digno de quien tuviera corazón para hacerse por él a la mar, se ofrecía allí mismo ante mi proa. Sonrió mi cara levemente. Hombres afanosos cruzaban junto a mí por el andén. Una voz conocida me llamaba allá atrás con los de casa. Desde un sitio muy hondo de mí mismo, vino a mis labios una frase: et dixi: nunc coepi.”
(José Luis Martín Vigil).
Tú y yo, simplemente
- Es duro ocultar que te deseo. Más duro aún, saber que no te veo. Y es más difícil, olvidar que te quiero.
- Tan duro como negar que me importas, que te lo haría durante días si pudiese. Como enfadarme, como reñirte. Como besarte. Como soñarte cada noche… Abrázame fuerte, hoy te echo más de menos, aún.
- Ahora el mundo duerme, y yo quiero dormir cuando ellos despierten, sin que sepan que estuve junto a ti, que te hice el amor como nunca nadie.
- Pero antes gritemos, salgamos, perdámonos. Hagamos nuestra esta vida, dominemos la ciudad. Corramos, bebámonos las calles. Haz que sienta que eres mío, que somos inmortales.
- Ya somos inmortales. Ahora duerme, y sueña que somos libres.
(Frixus & Why_always).
- Tan duro como negar que me importas, que te lo haría durante días si pudiese. Como enfadarme, como reñirte. Como besarte. Como soñarte cada noche… Abrázame fuerte, hoy te echo más de menos, aún.
- Ahora el mundo duerme, y yo quiero dormir cuando ellos despierten, sin que sepan que estuve junto a ti, que te hice el amor como nunca nadie.
- Pero antes gritemos, salgamos, perdámonos. Hagamos nuestra esta vida, dominemos la ciudad. Corramos, bebámonos las calles. Haz que sienta que eres mío, que somos inmortales.
- Ya somos inmortales. Ahora duerme, y sueña que somos libres.
(Frixus & Why_always).
29/9/08
Grandísimos
Entras en el salón como si nada. Después de tanto tiempo, todavía te crees que eres invisible. -¿Vienes a pedir perdón? Y tú seguías como el que oye llover, al igual que siempre. -¿Pero no te das cuenta, cariño, de que lo hago por tu bien?... ¿¡que no es por gusto todo esto que te digo!? Y ya, hasta sonríes de reojo. En ese momento es en el que a mí me entra ese fácil cosquilleo en la entrepierna. Y vienes a abrazarme. Y me besas. Y me haces renacer.
-¿Pero a dónde vas? -A trabajar. -¿Qué dices?, ¡si no entras hasta dentro de diez minutos! -Ya, claro tontina, ¿y crees que tengo un helicóptero en el rellano, esperándome para despegar? -Sí, ¡por supuesto!, recuerda que yo le contraté… -Anda, no lo hagamos más difícil de lo que ya es… -Jo, ¡¡¡pero es que voy a añorarte!!! –Y yo, bobiña, pero no puedo llegar tarde. –Anda ve, que si no te agarro y no te suelto…
Y te fuiste, como de costumbre. Y yo volví a quedarme sola, otra vez. Y siguiendo con el plan establecido, cogí otro paquete de folios, mi boli rosa, y comencé a escribir tus defectos…
·Que siempre te vas.
·Que nunca me escuchas.
·Que eres un orgulloso.
·Que te da igual lo que me importe, o no.
·Que no hay día, que no vuelva a caer.
…
Y así seguí durante horas, hasta que llegaste.
-¿Y estas horas?, desde tu trabajo hasta aquí, que yo sepa, no hay cuarenta minutos… -Había atasco. -¿¡Atasco andando!?, claro, ¡es evidente! –Me he entretenido, joder, nada más… ¿La cena? -¿La cena?, ¡¿la cena?! ¡La cena la pintas! - ¿Pero a qué viene esto? ¡Ande que uno no puede vivir tranquilo en esa casa!... - ¡Pues vete!, ¡vete como cada día! ¡ahí tienes la puerta! -Pues mira, sí, ¡me largo! -¡Y esta vez no vuelvas! -¡No lo haré!, no hasta que no me quieras tal y como soy… -¿Tú?, ¿tú hablas de eso? ¿Y yo qué?, ¿cuándo te preocupas por mí?, ¿cuándo me preguntas que qué tal ha ido mi día?, ¿qué he hecho?... ¡¿Cuándo?! -¡Cuando tienes la cena hecha! Y cerró la puerta con un portazo horrorosamente forzado. Se echó a llorar, como cada noche a la misma hora. “¡Siempre te vas!”, repetía una y otra vez entre sollozos. Se metió en la cama, agotada, y se durmió.
La despertó con el ruido de la puerta, pero decidió hacerse la dormida, de la misma forma que la noche anterior, y la anterior, y…
Al día siguiente, agarró su ropa, colocada en el sillón naranja, y de puntillas, y aguantando la respiración, salió de la habitación que siempre la hacía sentirse desgraciada y sola. Minutos después, llegó él, con la misma carita de cada día. Con el mismo corazón. Y de nuevo me miró. Y de nuevo dejó caer su mano, sobre la mía. Y de nuevo me enamoró.
Y como cada día, no nos importaron los fallos del otro. Los grandísimos fallos del otro.
(Why_always).
-¿Pero a dónde vas? -A trabajar. -¿Qué dices?, ¡si no entras hasta dentro de diez minutos! -Ya, claro tontina, ¿y crees que tengo un helicóptero en el rellano, esperándome para despegar? -Sí, ¡por supuesto!, recuerda que yo le contraté… -Anda, no lo hagamos más difícil de lo que ya es… -Jo, ¡¡¡pero es que voy a añorarte!!! –Y yo, bobiña, pero no puedo llegar tarde. –Anda ve, que si no te agarro y no te suelto…
Y te fuiste, como de costumbre. Y yo volví a quedarme sola, otra vez. Y siguiendo con el plan establecido, cogí otro paquete de folios, mi boli rosa, y comencé a escribir tus defectos…
·Que siempre te vas.
·Que nunca me escuchas.
·Que eres un orgulloso.
·Que te da igual lo que me importe, o no.
·Que no hay día, que no vuelva a caer.
…
Y así seguí durante horas, hasta que llegaste.
-¿Y estas horas?, desde tu trabajo hasta aquí, que yo sepa, no hay cuarenta minutos… -Había atasco. -¿¡Atasco andando!?, claro, ¡es evidente! –Me he entretenido, joder, nada más… ¿La cena? -¿La cena?, ¡¿la cena?! ¡La cena la pintas! - ¿Pero a qué viene esto? ¡Ande que uno no puede vivir tranquilo en esa casa!... - ¡Pues vete!, ¡vete como cada día! ¡ahí tienes la puerta! -Pues mira, sí, ¡me largo! -¡Y esta vez no vuelvas! -¡No lo haré!, no hasta que no me quieras tal y como soy… -¿Tú?, ¿tú hablas de eso? ¿Y yo qué?, ¿cuándo te preocupas por mí?, ¿cuándo me preguntas que qué tal ha ido mi día?, ¿qué he hecho?... ¡¿Cuándo?! -¡Cuando tienes la cena hecha! Y cerró la puerta con un portazo horrorosamente forzado. Se echó a llorar, como cada noche a la misma hora. “¡Siempre te vas!”, repetía una y otra vez entre sollozos. Se metió en la cama, agotada, y se durmió.
La despertó con el ruido de la puerta, pero decidió hacerse la dormida, de la misma forma que la noche anterior, y la anterior, y…
Al día siguiente, agarró su ropa, colocada en el sillón naranja, y de puntillas, y aguantando la respiración, salió de la habitación que siempre la hacía sentirse desgraciada y sola. Minutos después, llegó él, con la misma carita de cada día. Con el mismo corazón. Y de nuevo me miró. Y de nuevo dejó caer su mano, sobre la mía. Y de nuevo me enamoró.
Y como cada día, no nos importaron los fallos del otro. Los grandísimos fallos del otro.
(Why_always).
9/9/08
Sin pensar
El espantapájaros, el sonido tan raro que haces al dormir, la comida entre los dientes, el carro de la compra, las sandalias rotas y sucias, las bragas usadas, el despertador, tu pelo, la silla del desván, el corcho de la botella tirada, el vaho del cristal tras la ducha, tu coche, las paredes de tu habitación, la guitarra, las sábanas, tu olor, el semáforo, la papelera sin fondo, tu boca pidiendo un beso, los restos de la cena, el césped recién cortado, el camión de la basura…
(Why_always).
(Why_always).
Dejo que el boli me domine
Llevo cuarenta y ocho minutos intentando escribir algo coherente, algo de lo que no me arrepienta. Pretendía dártelo, pero no he hecho más que escribir frases sin sentido o palabras que no hay por dónde agarrar.
¿Y sabes porqué? Porque después de lo vivido, creía fielmente que no merecía más, que nadie, nunca, volvería a hacerme sentir así.
Si no quieres no tienes que responder, pero me gustaría saber qué soy yo para ti.
Me has devuelto la sonrisa, la vida.
Te quiero (como si fueses a acabarte en los próximos segundo…).
(Why_always).
¿Y sabes porqué? Porque después de lo vivido, creía fielmente que no merecía más, que nadie, nunca, volvería a hacerme sentir así.
Si no quieres no tienes que responder, pero me gustaría saber qué soy yo para ti.
Me has devuelto la sonrisa, la vida.
Te quiero (como si fueses a acabarte en los próximos segundo…).
(Why_always).
Relatos de calor (6)
¿De verdad yo era una niña? Es decir, mis actos, ¿se podían considera inocentes desde un buen punto de vista (o al menos, no uno demasiado malo)? No lo sé.
Estaba más que perdida, y lo realmente triste, es que ya, no sentía nada.
¿A quién debía yo echar la culpa? Estaba claro (¿no?), yo no tenía porqué creer ser, ni muchísimo menos, la mala.
Tan sólo podían culpabilizarme de ser una niña, y ni eso ¿verdad? Dime, verdad, ¿si o no?
Uf… por entonces yo ya andaba despidiéndome de la cordura. Sobretodo cuando mi gran compañera, enseñándome su rostro, animadamente, me invitó a ser amigas. Estaba claro, ya formaba parte de mí.
Estaba más que perdida, y lo realmente triste, es que ya, no sentía nada.
¿A quién debía yo echar la culpa? Estaba claro (¿no?), yo no tenía porqué creer ser, ni muchísimo menos, la mala.
Tan sólo podían culpabilizarme de ser una niña, y ni eso ¿verdad? Dime, verdad, ¿si o no?
Uf… por entonces yo ya andaba despidiéndome de la cordura. Sobretodo cuando mi gran compañera, enseñándome su rostro, animadamente, me invitó a ser amigas. Estaba claro, ya formaba parte de mí.
Relatos de calor (5)
Me acostumbré. Una especie de sombra acudía desde hace días a lo que parecía haberse convertido en nuestra cita. Ni siquiera hablaba, ni se movía. Dudaba si era una persona u otra de mis invenciones. Tampoco me molestaba. Estando allí, sola, poco preocupa. Poco duele, más de lo que ya dolía. A ratos hablaba, aunque no estuviese. O… cantaba, aún sabiendo que nadie me escuchaba.
Hice de mi entorno, un palacio real donde solo habitaba yo. Convertí, a espesas, todo en mío, o al menos eso creía yo. Tenía el poder, el control. Sabía que no podía hacer más daño…
Pero me equivoqué. Hice mal en acostumbrarme, aunque solo fuese el principio del fin.
Hice de mi entorno, un palacio real donde solo habitaba yo. Convertí, a espesas, todo en mío, o al menos eso creía yo. Tenía el poder, el control. Sabía que no podía hacer más daño…
Pero me equivoqué. Hice mal en acostumbrarme, aunque solo fuese el principio del fin.
Relatos de calor (4)
Se oye algo, me dije para mí misma, y sí, efectivamente un ruido extraño podía apreciarse entre los oscuros sonidos de la noche. ¿Hay alguien ahí?, grité a medio balbuceo con un miedo indescriptible, pero no hubo respuesta.
¿Serían imaginaciones mías? ¿Deseaba tanto que algo pasase que me inventaba aquello?
Pero es que, ¡fuese lo que fuese!, bueno o malo. No me importaba. Pero (por Dios), que pasase algo...
¿Serían imaginaciones mías? ¿Deseaba tanto que algo pasase que me inventaba aquello?
Pero es que, ¡fuese lo que fuese!, bueno o malo. No me importaba. Pero (por Dios), que pasase algo...
8/9/08
Relatos de calor (3)
Aprendía a entretenerme con alguna que otra cosa que encontraba a mí alrededor; hacían sentirme un poco menos desgraciada. Ni siquiera sabía si estaba bien, tanto tiempo llevaban allí aquellos “juguetes”, y yo solo los vi entonces, que… Pero me daba igual, ya nada importaba.
¿Cómo voy a préstale algo de atención, si no sabía del todo bien si seguía viva? Qué lástima, qué lastima tan grande. ¿Merecía yo aquello? ¿Tanto mal había hecho como para recibir tal castigo? …¿Por no arrancar cualquier cristal afilado que podía tocar con la punta de los dedos y acabar con tanto sufrimiento?
Eran infinitas, y cada vez se hacían más y más, aquellas preguntas que invadían mis adentros, milímetro a milímetro. Pero es que ya, no quedaba nada.
¿Cómo voy a préstale algo de atención, si no sabía del todo bien si seguía viva? Qué lástima, qué lastima tan grande. ¿Merecía yo aquello? ¿Tanto mal había hecho como para recibir tal castigo? …¿Por no arrancar cualquier cristal afilado que podía tocar con la punta de los dedos y acabar con tanto sufrimiento?
Eran infinitas, y cada vez se hacían más y más, aquellas preguntas que invadían mis adentros, milímetro a milímetro. Pero es que ya, no quedaba nada.
Relatos de calor (2)
Paso tanto tiempo, que ya ni pretendía salir de ahí. Las horas transcurrían tan lentamente, que podía contarlas. Qué mejor reloj que uno mismo, cuando no tiene nada, más que esperar. Cuando su vida se basa en estar sola.
Por la viga, ya no me preocupaba. Había llegado un momento en el que ya no distinguía dónde acababa mi cuerpo, ni dónde empezaba aquella barra de metal.
Por la viga, ya no me preocupaba. Había llegado un momento en el que ya no distinguía dónde acababa mi cuerpo, ni dónde empezaba aquella barra de metal.
Ralatos de calor (1)
No voy a mentir. No diré, por lo tanto, que esto ha empezado desde que Él apareció. Más bien fue atrás. Atrás, atrás, muy atrás. Bien lejos, más de lo que cualquier mente privilegiad o no, pueda imaginarse. Digamos que entonces, era pequeña (aunque nadie lo pensara).
Todo era perfecto, fantástico, genial, maravilloso… era todo lo que todos deseamos. Pero un día, un día sin más, terminó. Las cerillas, colocadas estratégicamente para no causar mal, se apagaron. Las melodías, capaces de amansar a la más cruel fiera, se convirtieron en silencio. Los corazones más cálidos, dejaron, por completo, de latir. Parecía el fin del mundo. El adiós eterno.
Todo se derrumbó, con la mala suerte, de que yo, estaba debajo. Buscaron sí, buscaron mucho. Encontraron multitud de cosas bajo los escombros. Excepto a mí. Cada vez me sentía peor. Respiraba menos. Notaba, perfectamente, cómo aquella viga, oxidaba cada vez más y más, mi pequeño cuerpo. Ahora era yo misma la que parecía viga. Mi color había oscurecido hasta convertirse en una escala de grises con acompañante principal, el negro. Por mucho que luché, no conseguí salir.
Puede que debiera esperar. Sí, seguro que alguien vendría a buscarme. Seguro…
Todo era perfecto, fantástico, genial, maravilloso… era todo lo que todos deseamos. Pero un día, un día sin más, terminó. Las cerillas, colocadas estratégicamente para no causar mal, se apagaron. Las melodías, capaces de amansar a la más cruel fiera, se convirtieron en silencio. Los corazones más cálidos, dejaron, por completo, de latir. Parecía el fin del mundo. El adiós eterno.
Todo se derrumbó, con la mala suerte, de que yo, estaba debajo. Buscaron sí, buscaron mucho. Encontraron multitud de cosas bajo los escombros. Excepto a mí. Cada vez me sentía peor. Respiraba menos. Notaba, perfectamente, cómo aquella viga, oxidaba cada vez más y más, mi pequeño cuerpo. Ahora era yo misma la que parecía viga. Mi color había oscurecido hasta convertirse en una escala de grises con acompañante principal, el negro. Por mucho que luché, no conseguí salir.
Puede que debiera esperar. Sí, seguro que alguien vendría a buscarme. Seguro…
Salto inocente
-¿Saltarás?
-No lo sé.
-Pero cómo… ¿no habíamos llegado hasta aquí para eso?
-Lo sé, pero desde aquí arriba todo se ve diferente.
-Pero la decisión sigue siendo la misma.
-¿Así lo crees? ¿Valdrá la pena arrojarse para olvidar?
-¡Valdrá la pena dices!... Una vez abajo renaceremos como un ser nuevo y mejorado.
-Es posible, pero ¿qué será de ella?
-¿Ella?... ¡Ella!... ¿No recuerdas que ella nos humilló?
-Tienes razón, ella nos hizo parecer como idiotas, nos llevó hasta el cielo y después nos arrebató el corazón, nos arrojó a los infiernos... nos dejó solos y vacíos mientras estaba con otro. Sin importarle promesas, o cuanto pudiera dolernos... ¡Nos abandonó!
-¡Sí, sí! Jamás volverá a reírse de nosotros y cargará para siempre con la culpa de habernos dejado.
-Pero me gustaría verla reír una vez más...
-¡Nooooo! El amor no existe, es solo una quimera para los débiles, una utopía para aquellos que son incapaces de coger la vida con sus propias manos.
-¿Qué es lo que debo hacer?
-Solo déjate caer... El viento nos golpeará la cara. Será suave y dulce, como todo lo que siempre hemos querido sentir. El agua nos acogerá en su regazo y nos purificará el alma. Nos llenaremos de un nuevo vigor, un nuevo semblante que nos hará llegar muy, muy lejos. Seremos dioses de nuestro propio universo.
-¿Estaremos solos?
-Estaremos con quien nosotros queramos, cuando queramos y como queramos.
-No encuentro el valor necesario... No sé fingir, solo quiero vivir... aunque ella me ha echo mucho daño... mucho daño...
-Entonces yo daré el primer paso... Una vez abajo dejarás tú de existir, una vez renovados, seré yo quien hablará por nosotros.
-¿Y tú quién eres?
-Soy todo lo que necesitamos.
(Frixus).
-No lo sé.
-Pero cómo… ¿no habíamos llegado hasta aquí para eso?
-Lo sé, pero desde aquí arriba todo se ve diferente.
-Pero la decisión sigue siendo la misma.
-¿Así lo crees? ¿Valdrá la pena arrojarse para olvidar?
-¡Valdrá la pena dices!... Una vez abajo renaceremos como un ser nuevo y mejorado.
-Es posible, pero ¿qué será de ella?
-¿Ella?... ¡Ella!... ¿No recuerdas que ella nos humilló?
-Tienes razón, ella nos hizo parecer como idiotas, nos llevó hasta el cielo y después nos arrebató el corazón, nos arrojó a los infiernos... nos dejó solos y vacíos mientras estaba con otro. Sin importarle promesas, o cuanto pudiera dolernos... ¡Nos abandonó!
-¡Sí, sí! Jamás volverá a reírse de nosotros y cargará para siempre con la culpa de habernos dejado.
-Pero me gustaría verla reír una vez más...
-¡Nooooo! El amor no existe, es solo una quimera para los débiles, una utopía para aquellos que son incapaces de coger la vida con sus propias manos.
-¿Qué es lo que debo hacer?
-Solo déjate caer... El viento nos golpeará la cara. Será suave y dulce, como todo lo que siempre hemos querido sentir. El agua nos acogerá en su regazo y nos purificará el alma. Nos llenaremos de un nuevo vigor, un nuevo semblante que nos hará llegar muy, muy lejos. Seremos dioses de nuestro propio universo.
-¿Estaremos solos?
-Estaremos con quien nosotros queramos, cuando queramos y como queramos.
-No encuentro el valor necesario... No sé fingir, solo quiero vivir... aunque ella me ha echo mucho daño... mucho daño...
-Entonces yo daré el primer paso... Una vez abajo dejarás tú de existir, una vez renovados, seré yo quien hablará por nosotros.
-¿Y tú quién eres?
-Soy todo lo que necesitamos.
(Frixus).
Frágiles - Pereza
Colgados como en las películas
viviendo rápido para no pensar,
fue inhumano para los demás
yo te decía para ya.
Frágiles como pompas de jabón
yo te agarraba, era tan sobón,
pero tus piernas se movían
para que no me quitara, no señor.
Viviendo en una melodía,
dándonos más besos que estrellas saldrán hoy.
Así pasaban todo el día,
haciendo un pulso cabeza y corazón.
Fue para habernos matado,
fue tan difícil soltarnos.
Adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós, adiós, adiós…
La comidilla de su ciudad
fue la clave para querernos más,
me lo contaba y se reía
se nos dormía el paladar.
Ágiles como chicos de barrio
abriendo portales de un calentón,
pero la cosa se torcía
cuando estábamos con alguien más.
Chupaste toda mi energía,
dándonos más besos que estrellas saldrán hoy.
Así pasaban todo el día,
haciendo un pulso cabeza y corazón.
Fue para habernos matado,
fue tan difícil soltarnos.
Fue para habernos matado,
fue tan difícil soltarnos.
Adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós, adiós, adiós…
viviendo rápido para no pensar,
fue inhumano para los demás
yo te decía para ya.
Frágiles como pompas de jabón
yo te agarraba, era tan sobón,
pero tus piernas se movían
para que no me quitara, no señor.
Viviendo en una melodía,
dándonos más besos que estrellas saldrán hoy.
Así pasaban todo el día,
haciendo un pulso cabeza y corazón.
Fue para habernos matado,
fue tan difícil soltarnos.
Adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós, adiós, adiós…
La comidilla de su ciudad
fue la clave para querernos más,
me lo contaba y se reía
se nos dormía el paladar.
Ágiles como chicos de barrio
abriendo portales de un calentón,
pero la cosa se torcía
cuando estábamos con alguien más.
Chupaste toda mi energía,
dándonos más besos que estrellas saldrán hoy.
Así pasaban todo el día,
haciendo un pulso cabeza y corazón.
Fue para habernos matado,
fue tan difícil soltarnos.
Fue para habernos matado,
fue tan difícil soltarnos.
Adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós,
adiós, adiós, adiós, adiós, adiós…
One - Mary J.Blige and U2
Is it getting better?
or do you feel the same?
Will it make it easier on you, now?
you got someone to blame.
You say:
One love,
one life,
when it's one need
in the night.
One love,
we get to share it
leaves you, baby,
if you don't care for it.
Did I disappoint you?
or leave a bad taste in your mouth?
You act like you never had love
and you want me to go without.
Well, it's too late, tonight,
to drag the past out into the light.
We're one, but we're not the same.
We get to carry each other,
carry each other.
One, one, one, one…
Have you come here for forgiveness?
have you come to raise the dead?
Have you come here to play Jesus?
to the lepers in your head.
Did I ask too much?
more than a lot.
You gave me nothing,
and now it's all I've got.
We're one, but we're not the same.
Well we, hurt each other,
then we do it again.
You say:
Love is a temple,
love the higher law,
love is a temple,
love the higher law.
You ask me to enter,
but then you make me crawl.
And I can't be holding on,
to what you got.
When all you've got, is hurt.
One love,
one blood,
one life,
you got to do what you should.
One life,
with each other.
Sisters,
brothers.
One life,
but we're not the same.
We get to carry each other,
carry each other.
One, one, one, one…
___
¿Van mejor las cosas?
¿o te sientes igual?
¿Será todo más fácil para ti, ahora?
tienes alguien a quién culpar.
Dices:
Un amor,
una vida,
cuando es una necesidad
en la noche.
Un amor,
vamos a compartirlo,
porque te deja, cariño,
si no cuidas de él.
¿Te decepcioné?
¿o dejé un mal sabor en tu boca?
Actúas como si nunca hubieras amado
y quisieras que yo tampoco.
Bien, es muy tarde, esta noche,
para sacar el pasado a la luz.
Somos uno, pero no somos el mismo.
Tenemos que llevar el uno al otro,
llevar el uno al otro.
Uno, uno, uno, uno…
¿Has venido aquí a perdón?
¿has venido aquí para levantar a los muertos?
¿Has venido aquí para jugar a Jesús?
con los leprosos en tu cabeza.
¿Te pedí demasiado?
más que mucho.
Tú no me diste nada,
y ahora es todo lo que tengo.
Somos uno, pero no somos el mismo.
Bien nosotros, nos herimos mutuamente,
y lo hacemos de nuevo.
Dices:
El amor es un templo,
el amor es la ley más alta,
el amor es un templo,
el amor es la ley más alta.
Me pediste que entre,
pero me haces gatear.
Y no puedo estar aguantando,
que lo hagas.
Cuando todo lo que haces, es daño.
Un amor,
una sangre,
una vida,
tienes que hacer lo que deberías.
Una vida,
el uno con el otro.
Hermanas,
hermanos.
Una vida,
pero nosotros no somos el mismo.
Tenemos que llevar el uno al otro,
llevar el uno al otro.
Uno, uno, uno, uno…
or do you feel the same?
Will it make it easier on you, now?
you got someone to blame.
You say:
One love,
one life,
when it's one need
in the night.
One love,
we get to share it
leaves you, baby,
if you don't care for it.
Did I disappoint you?
or leave a bad taste in your mouth?
You act like you never had love
and you want me to go without.
Well, it's too late, tonight,
to drag the past out into the light.
We're one, but we're not the same.
We get to carry each other,
carry each other.
One, one, one, one…
Have you come here for forgiveness?
have you come to raise the dead?
Have you come here to play Jesus?
to the lepers in your head.
Did I ask too much?
more than a lot.
You gave me nothing,
and now it's all I've got.
We're one, but we're not the same.
Well we, hurt each other,
then we do it again.
You say:
Love is a temple,
love the higher law,
love is a temple,
love the higher law.
You ask me to enter,
but then you make me crawl.
And I can't be holding on,
to what you got.
When all you've got, is hurt.
One love,
one blood,
one life,
you got to do what you should.
One life,
with each other.
Sisters,
brothers.
One life,
but we're not the same.
We get to carry each other,
carry each other.
One, one, one, one…
___
¿Van mejor las cosas?
¿o te sientes igual?
¿Será todo más fácil para ti, ahora?
tienes alguien a quién culpar.
Dices:
Un amor,
una vida,
cuando es una necesidad
en la noche.
Un amor,
vamos a compartirlo,
porque te deja, cariño,
si no cuidas de él.
¿Te decepcioné?
¿o dejé un mal sabor en tu boca?
Actúas como si nunca hubieras amado
y quisieras que yo tampoco.
Bien, es muy tarde, esta noche,
para sacar el pasado a la luz.
Somos uno, pero no somos el mismo.
Tenemos que llevar el uno al otro,
llevar el uno al otro.
Uno, uno, uno, uno…
¿Has venido aquí a perdón?
¿has venido aquí para levantar a los muertos?
¿Has venido aquí para jugar a Jesús?
con los leprosos en tu cabeza.
¿Te pedí demasiado?
más que mucho.
Tú no me diste nada,
y ahora es todo lo que tengo.
Somos uno, pero no somos el mismo.
Bien nosotros, nos herimos mutuamente,
y lo hacemos de nuevo.
Dices:
El amor es un templo,
el amor es la ley más alta,
el amor es un templo,
el amor es la ley más alta.
Me pediste que entre,
pero me haces gatear.
Y no puedo estar aguantando,
que lo hagas.
Cuando todo lo que haces, es daño.
Un amor,
una sangre,
una vida,
tienes que hacer lo que deberías.
Una vida,
el uno con el otro.
Hermanas,
hermanos.
Una vida,
pero nosotros no somos el mismo.
Tenemos que llevar el uno al otro,
llevar el uno al otro.
Uno, uno, uno, uno…
La balada del despertador - La fuga
Después de tanto tropezar
dando tumbos he llegado aquí
y no se está tan mal.
No sabía a donde ir
había cerrado el último bar
y tu oferta no la pude rechazar.
Deja que yo apague la luz,
tú deja de mirar el reloj,
será mejor.
Yo dando patadas al sol,
tú enfadada con el despertador,
enemigo del calor.
Solitario corazón
vaga sin rumbo por aquí
buscando un poco de emoción.
Sin promesas que cumplir
sin palabras de esas que después
se olvidan con el sol.
Las penas cambian su sabor
cuando no hay espinas para cenar
y en la mesa comen dos.
Y la fiesta sigue en el salón
la luna nos pilló bailando
la balada del despertador.
Deja que yo apague la luz,
tú deja de mirar el reloj,
será mejor.
Yo dando patadas al sol,
tú enfadada con el despertador,
enemigo del calor.
Que siempre molesta en lo mejor
como el sol que me despierta
cuando escondido estoy bajo el edredón.
dando tumbos he llegado aquí
y no se está tan mal.
No sabía a donde ir
había cerrado el último bar
y tu oferta no la pude rechazar.
Deja que yo apague la luz,
tú deja de mirar el reloj,
será mejor.
Yo dando patadas al sol,
tú enfadada con el despertador,
enemigo del calor.
Solitario corazón
vaga sin rumbo por aquí
buscando un poco de emoción.
Sin promesas que cumplir
sin palabras de esas que después
se olvidan con el sol.
Las penas cambian su sabor
cuando no hay espinas para cenar
y en la mesa comen dos.
Y la fiesta sigue en el salón
la luna nos pilló bailando
la balada del despertador.
Deja que yo apague la luz,
tú deja de mirar el reloj,
será mejor.
Yo dando patadas al sol,
tú enfadada con el despertador,
enemigo del calor.
Que siempre molesta en lo mejor
como el sol que me despierta
cuando escondido estoy bajo el edredón.
La vida sale al encuentro (I)
“...En cuanto a lo de ser soñador, te conozco de sobra para saber qué te pasa. No quiero yo matar a ti la fantasía, la imaginación y esa fuerza creadora tan propia de la juventud. ¡Ni mucho menos! Aún te dejo un margen enorme para soñar. Lo único que te pido es que no te escapes de la realidad; que no te refugies en un mundo soñado; que no te acostumbres a lograr en sueños lo que rehúyes conquistar en la vida real, con tu propio esfuerzo. Creo que me entiendes. Es que hay un tipo de soñador, que nace de la cobardía y se repliega ante la dureza y dificultades de la vida… lo cual es el mayor obstáculo para lograr el “hombre” que pretendemos. Que tus sueños sean estimulantes: que te lancen a la lucha por convertirlos en pedazos de vida palpitante. No sueñes lo que se escape del radio de acción de tus posibilidades. Siendo así, sí, hombre, sí; sueña todo lo que quieras...”
(José Luis Martín Vigil).
(José Luis Martín Vigil).
Me estás atrapando otra vez - Ariet Rot y Carlos Tarque
Me despierto pensando, si hoy te voy a ver,
pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito, eres la dama más cruel,
un arma de doble filo, contigo solo puedo perder.
Tú me estás atrapando otra vez.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no,
y ahora tengo que esconder, las heridas.
Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí,
nunca me podré alejar de ti.
Te extraño, cuando llega la noche,
pero te odio de día.
Después, después me subo a tu coche,
y dejo pasar, y dejo pasar la vida.
Yo, debería dejarte, irme lejos, no volver.
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez.
Contigo sólo puedo perder.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no,
y ahora tengo que esconder, tengo que esconder las heridas.
Y ese pulso que jugué, y porque quise lo perdí,
nunca me podré alejar de ti.
Nunca me podré alejar de ti.
Nunca me podré alejar de ti.
Tú ya lo sabes bien.
Nunca me podré alejar de ti.
Tú ya lo sabes, ya lo sabes bien.
Nunca me podré alejar de ti, de ti, de ti, de ti…
pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito, eres la dama más cruel,
un arma de doble filo, contigo solo puedo perder.
Tú me estás atrapando otra vez.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no,
y ahora tengo que esconder, las heridas.
Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí,
nunca me podré alejar de ti.
Te extraño, cuando llega la noche,
pero te odio de día.
Después, después me subo a tu coche,
y dejo pasar, y dejo pasar la vida.
Yo, debería dejarte, irme lejos, no volver.
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez.
Contigo sólo puedo perder.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no,
y ahora tengo que esconder, tengo que esconder las heridas.
Y ese pulso que jugué, y porque quise lo perdí,
nunca me podré alejar de ti.
Nunca me podré alejar de ti.
Nunca me podré alejar de ti.
Tú ya lo sabes bien.
Nunca me podré alejar de ti.
Tú ya lo sabes, ya lo sabes bien.
Nunca me podré alejar de ti, de ti, de ti, de ti…
La frase tonta de la semana - La quinta estación
No seré yo quien te despierte cada mañana
como un chiquillo pegando gritos frente a tu casa
ya no estaré detrás de ti cuando te caigas
pero no creo sinceramente que te haga falta.
No seré yo quien guíe tus pasos cuando te pierdas
no seguiré quemando noches frente a tu puerta
ya no estaré para cargarte sobre mi espalda
pero no creo sinceramente que te haga falta.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
yo seguiré perdida entre aviones, entre canciones y carreteras
en la distancia no seré más tu parte incompleta.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa.
No es que yo quiera convertirme en un recuerdo
pero no es fácil sobrevivir a base de sueños
no es que no quiera estar contigo en todo momento
pero esta vez no puedo darte lo que no tengo.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
yo seguiré perdida entre aviones, entre canciones y carreteras
en la distancia no seré más tu parte incompleta.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa.
como un chiquillo pegando gritos frente a tu casa
ya no estaré detrás de ti cuando te caigas
pero no creo sinceramente que te haga falta.
No seré yo quien guíe tus pasos cuando te pierdas
no seguiré quemando noches frente a tu puerta
ya no estaré para cargarte sobre mi espalda
pero no creo sinceramente que te haga falta.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
yo seguiré perdida entre aviones, entre canciones y carreteras
en la distancia no seré más tu parte incompleta.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa.
No es que yo quiera convertirme en un recuerdo
pero no es fácil sobrevivir a base de sueños
no es que no quiera estar contigo en todo momento
pero esta vez no puedo darte lo que no tengo.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
yo seguiré perdida entre aviones, entre canciones y carreteras
en la distancia no seré más tu parte incompleta.
Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya
y sé que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa.
7/9/08
Every breath you take - UB40
Every breath you take,
every move you make,
every bond you break,
every step you take,
i'll be watching you.
Every single day,
every word you say,
every game you play,
every night you stay,
i'll be watching you.
Oh, can't you see?
you belong to me.
How my poor heart aches
with every step you take.
Every move you make,
vow you break,
every smile you fake,
every claim you stake,
i'll be watching you.
Since you've gone i've been lost without a trace.
I dream at night, i can only see your face.
I look around, but it's you I can't replace.
I feel so cold, and I long for your embrace.
I keep crying baby, baby please.
Oh, can't you see?
you belong to me.
How my poor heart aches
with every step you take.
Every move you make,
every vow you break,
every smile you fake,
every claim you stake,
i'll be watching you.
Every breath you take,
every move you make,
i'll be watching you.
I'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you.
___
Cada vez que respires,
cada movimiento que hagas,
cada atadura que rompas,
cada paso que des,
te estaré mirando.
Cada uno de los días,
cada palabra que digas,
cada juego que juegues,
cada noche que te quedes,
te estaré mirando.
Oh, ¿no puedes ver?
me perteneces.
Cómo duele mi pobre corazón
con cada paso que das.
Cada movimiento que hagas,
cada promesa que rompas,
cada sonrisa que finjas,
cada demanda que estaques,
te estaré mirando.
Desde que te has ido yo he estado perdido sin rumbo.
Sueño a la noche, solo puedo ver tu cara.
Miro alrededor, pero eres tú lo que no puedo reemplazar.
Me siento tan frío y anhelo tu abrazo.
Sigo llorando cariño, cariño por favor.
Oh, ¿no puedes ver?
tú me perteneces.
Cómo duele mi pobre corazón
con cada paso que das.
Cada movimiento que hagas,
cada promesa que rompas,
cada sonrisa que finjas,
cada demanda que estaques,
te estaré mirando.
Cada vez que respires,
cada movimiento que hagas,
yo te estaré mirando.
Yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando.
every move you make,
every bond you break,
every step you take,
i'll be watching you.
Every single day,
every word you say,
every game you play,
every night you stay,
i'll be watching you.
Oh, can't you see?
you belong to me.
How my poor heart aches
with every step you take.
Every move you make,
vow you break,
every smile you fake,
every claim you stake,
i'll be watching you.
Since you've gone i've been lost without a trace.
I dream at night, i can only see your face.
I look around, but it's you I can't replace.
I feel so cold, and I long for your embrace.
I keep crying baby, baby please.
Oh, can't you see?
you belong to me.
How my poor heart aches
with every step you take.
Every move you make,
every vow you break,
every smile you fake,
every claim you stake,
i'll be watching you.
Every breath you take,
every move you make,
i'll be watching you.
I'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you
i'll be watching you.
___
Cada vez que respires,
cada movimiento que hagas,
cada atadura que rompas,
cada paso que des,
te estaré mirando.
Cada uno de los días,
cada palabra que digas,
cada juego que juegues,
cada noche que te quedes,
te estaré mirando.
Oh, ¿no puedes ver?
me perteneces.
Cómo duele mi pobre corazón
con cada paso que das.
Cada movimiento que hagas,
cada promesa que rompas,
cada sonrisa que finjas,
cada demanda que estaques,
te estaré mirando.
Desde que te has ido yo he estado perdido sin rumbo.
Sueño a la noche, solo puedo ver tu cara.
Miro alrededor, pero eres tú lo que no puedo reemplazar.
Me siento tan frío y anhelo tu abrazo.
Sigo llorando cariño, cariño por favor.
Oh, ¿no puedes ver?
tú me perteneces.
Cómo duele mi pobre corazón
con cada paso que das.
Cada movimiento que hagas,
cada promesa que rompas,
cada sonrisa que finjas,
cada demanda que estaques,
te estaré mirando.
Cada vez que respires,
cada movimiento que hagas,
yo te estaré mirando.
Yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando
yo te estaré mirando.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)