21/10/10

Indestructibles (3)

Notaba como aquella dichosa gota arrasaba todo lo que encontraba a su paso. Parecía que tenía prisa por llegar al final. Bailando, levantaba cada bello. Eso si que era piel de gallina, y lo demás nada. Colándose entre mi camiseta, bajando y bajando, hasta el pantalón. Sin pedir permiso. Enrojecía, parte a parte, sin dejarse un sólo rinconcito de mi cuerpo. Y por fin, llegó. ¡Menudo escalofrío!

No hay comentarios: