Un tipo llega a un bar, se sienta en la barra y pide cinco vasos de whisky.
-- ¿A la vez? -- pregunta el camarero.
-- Sí, los cinco – contesta el parroquiano – solos, sin hielo.
El encargado le sirve y el cliente se los bebe de un trago.
Camarero -- dice --, ahora sírvame cuatro vasos de whisky, sin hielo.
Mientras el hombre los sirve, le empieza a ver al cliente una sonrisa estúpida. Después de beberse seguidos los cuatro vasos, trata de sostenerse y mientras se agarra de la barra exclama: ¡Muchacho! Tráeme tres vasos más de whisky. Se ríe un poco y añade: Sin hielo. El camarero obedece y el cliente se los vuelve a beber rápidamente.
Ahora no sólo la sonrisa es estúpida, la mirada también.
-- ¡Amigo! -- dice ahora en voz alta -- Ponme dos vasos de lo mismo.
Se los empina y grita dirigiéndose una vez más al cantinero: ¡Hermano! Tú eres como un hermano para mí... Ríe a carcajadas y añade: Sírveme una copa más de whisky, sin hielo. Pero sólo una, ¿ehhh? Solamente una...
El del bar le sirve.
El tipo se bebe la solitaria copa de un solo trago y, debido a un mareo irresistible, cae al suelo total y definitivamente ebrio.
Desde el suelo le dice al cantinero: Mi médico no me quiere creer, pero tú eres testigo. ¡Cuanto menos tomo peor me hace!
(Jorge Bucay).
24/7/08
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4 comentarios:
Joder... Te quiero
No creas los borrachos tienen su lógica... y sino piensa cuando te emborrahcas..¿verdad que ves lógico las cosas que haces o piensas?
Lógica de borracho...
La que más me gusta. Es lógico, es evidente. Es Jorge Bucay.
Lógicas, borrachos.
De hecho sí, querida Mariló, y ganas tengo de volver a verlas lógicas...
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